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Entrevista a la Inteligencia Artificial de OpenAI sobre Bolivia

Qué opinion tienes sobre Bolivia?

Como modelo de lenguaje, no tengo opiniones personales, pero puedo decir que Bolivia es un país con una rica diversidad cultural, histórica y natural. Está ubicado en el corazón de Sudamérica y cuenta con una gran variedad de paisajes, desde los altiplanos andinos hasta la selva amazónica.

Bolivia es conocida por su rica historia precolombina, su patrimonio colonial español y su lucha por la independencia en el siglo XIX. También es conocida por su música, bailes tradicionales y gastronomía, como la sopa de maní, el pique macho y la salteña.

El país también cuenta con una gran variedad de recursos naturales, como gas natural, minerales y biodiversidad, lo que lo convierte en un importante exportador en la región.

Sin embargo, Bolivia también enfrenta desafíos, como la pobreza, la desigualdad, la corrupción y la deforestación. A pesar de estos desafíos, el país sigue trabajando para mejorar la calidad de vida de su población y proteger su rica biodiversidad.

En resumen, Bolivia es un país con una rica historia, cultura y bellezas naturales, así como desafíos y oportunidades. Espero que esta información te sea útil. Si tienes más preguntas, no dudes en preguntarme.

𝐂𝐚𝐭𝐚𝐥𝐢𝐧𝐚 𝐑𝐢𝐯𝐚𝐬 𝐕𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐄𝐬𝐭𝐢𝐠𝐦𝐚𝐭𝐢𝐳𝐚𝐝𝐚 𝐁𝐨𝐥𝐢𝐯𝐢𝐚𝐧𝐚

𝕾𝖚 𝖙𝖊𝖘𝖙𝖎𝖒𝖔𝖓𝖎𝖔 cuando oraba bajo la cruz, sintió el deseo de dedicar su vida completa a Jesús. Entonces vio una luz que atravesaba sus manos y piernas, dejando hemorragias y heridas. Oyó una voz que decía: "¡Salve, por el don que te he dado." Desde entonces, aparecen en su cuerpo estigmas en la frente, las manos, los pies y en el costado. Catalina ha experimentado l sufrimientos de agonía, como los de Jesús en la la cruz. Ha sido testigo de este fenómeno que ocurrió el primer viernes de febrero de 1996. el médico, el Dr. Ricardo Castañon, cuyo testimonio contribuyó al reconocimiento de las verdaderas experiencias de Catalina. Debido a su modesta educación, cuando comenzó a escribir la Pasión de Jesús, la Eucaristía y el Cielo, despertó gran asombro. Catalina admitió que había oído la voz de Cristo y había escrito sólo lo que había oído de él. 3


























El 9 de marzo de 1995. Catalina compró un Jesús de yeso al que los ojos comenzaron a fluir las lágrimas. Este fenómeno interesò a científicos y periodistas que tomaron las muestras y las examinaron en Estados Unidos y Australia, indicando en ellos presencia de la sangre humana. Los estudios realizados a través de las autoridades de la iglesia confirmaron la autenticidad de este evento, y su figura se encuentra actualmente en la iglesia de cochabamba. 

​ Catalina Rivas en sus escritos realiza un llamado a la conversión y a aceptar a Dios de acuerdo con el Evangelio y la doctrina de la Iglesia católica. Las autoridades de la iglesia, habiendo examinado su testimonio, han reconocido que son reales y relevantes. Estableciendo en Bolivia una organización llamada Apostolado de la Nueva Evangelización, que distribuye el mensaje de Dios que profesa Catalina. En sus libros incluye el Misterio de la Misa, el Arzobispo Appa escribió: Hemos leído el libro de Catalina y estamos convencidos de que su propósito es guiar al Evangelio. Sus libros destacan también el lugar de la Virgen María como modelo y muestran cómo debe comportarse un cristiano.

Los tres pasos para la toma del poder total en Bolivia por parte del MAS

 Según un video que grabo José Daniel Ferrer del Frente Hemisferico por la Libertad antes de ser preso en Cuba, se refiere al Perú pero se aplica a Bolivia también, dice que la toma del poder tiene tres fases

  • Acabar con los opositores
  • Acabar con la clase media
  • Acabar con la clase baja
  1.  Acabar con los opositores y la toma de las empresas grandes formaria parte de la fase 1, acabar con los opositores o silenciarlos o anularlos para que no protesten ni puedan hacer nada en contra de ellos. Tomar las empresa grandes porque los empresarios son de derecha y con ésto se garantizaria que la oposición no tenga financiamiento de ninguna clase. La toma de las empresas grandes se anularia con la venta de éstas a empresas transnacionales que tiene gran poder económico y que de hacerlas enfrentarían nación contra nación. Los dueños de las empresas grandes nacionales que ya hayan sido sus empresas tomadas migrarían o escaparian a otros paises y en ellos comenzarían un nuevo negocio. El MAS buscaria cualquier excusa para apresar a los opositores, el supuesto golpe de estado sería la excusa perfecta
  2. Acabar con la clase media y toma de las empresas medianas y pequeñas, esto último según la periodista cubana Yohani Sanchez
  3. Acabar con la clase baja, esta es la parte mas facil pues esta última no tiene practicamente ingresos
 
Según como van las cosas en Bolivia estariamos finalizando la fase 1 y entrando a la dos

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=Lhguba_ETUY


Requisitos para viaje de menores de edad

1. No es necesario que esté presente 
 2. Documento de identidad (Carné de identidad, pasaporte o DNI Extranjero) vigente (3 fotocopias) 
 3. Certificado de nacimiento original (3 fotocopias). En caso de ser extranjero se acepta libreta de familia, y si está en otro idioma, debe ser traducido al español. 
 4. Tres fotografías tamaño 3 por 3 con cualquier color de fondo 

 Requisito que debe cumplir el acompañante 

 1. Debe hacer los trámites de manera presencial 
 2. Documento de identidad (Carné de identidad, pasaporte o DNI Extranjero) vigente (3 fotocopias) 
 3. Tres fotografías tamaño 3 por 3 con cualquier color de fondo 

 Si el niño o adolescente viaja solo 

 1. Todos los requisitos mencionados arriba para el menor de edad 
 2. Ambos padres deben solicitar el permiso y presentar carné de identidad original y vigente (tres fotocopias) 

 Si viaja con uno de los padres 

 1. Todos los requisitos mencionados arriba para el menor 
 2. Padre o madre que acompañará al niño o adolescente debe iniciar el trámite de forma presencial 
 3. Declaración jurada voluntaria ante un Notario de Fe Pública que indica la ausencia del otro progenitor. Presentar el original y una fotocopia. 
 4. Deben estar dos garantes con su documento de identidad original vigente (3 fotocopias) y con cualquiera de las tres últimas boletas de pre-aviso de cobranza de luz o agua a su nombre. (original y tres fotocopias). 
 5. Pueden garantizar a más de un menor de edad, siempre y cuando no sean hermanos Los permisos para menores al exterior se presentan en la sala de pre embarque 

 Con guarda legal 

 1. La persona que tiene a su cuidado al menor de edad debe iniciar el trámite. 
 2. Presentar los requisitos mencionados anteriormente Costo Se paga Bs 20 por cada menor de edad. 

Cada trámite es individual 

 Lugar 

 El trámite se realiza en la plataforma de servicio del Palacio de Justicia. 

 Tiempo de entrega de la autorización 

 Tres días hábiles 

 Horario de atención 

 De lunes a viernes, desde las 8:00 hasta las 16:00. 

 Validez 

 Depende de la fecha indicada por los padres. Se puede otorgar por un tiempo máximo de tres meses. 

 Temporada alta 

 Se entregan 150 cupos diarios 

 Dos pasos 

 En caso de no encontrar un cupo, puede iniciar el trámite con la revisión de los documentos requeridos y volver al día siguiente para presentarse directamente en ventanilla.

Guerra del Chaco (III): sin plan de campaña

Sin jefes militares confiables y sin adecuada dotación de personal y materiales, Bolivia decidió “lavar el honor nacional”.

Por RAÚL RIVERO ADRIÁZOLA

El 15 de julio de 1932, las fuerzas paraguayas se presentaron frente al contingente boliviano que, por orden del comandante accidental de la Cuarta División de Ejército, coronel Enrique Peñaranda, y pleno conocimiento del Estado Mayor General, se mantuvo en las orillas de la laguna Chuquisaca. Según Daniel Salamanca, la defensa del espejo de agua hubiera sido exitosa con que solamente las tropas bolivianas se hubieran mantenido en sus puestos; pero los capitanes Urcullo y Rodríguez habrían ordenado a sus hombres abandonar sus posiciones, por lo que el mayor Moscoso también tuvo que retirarse. Apenas un mes después de tomado, el Gran Lago era cedido nuevamente al enemigo.

Dos soldados bolivianos en la batalla de Villamontes entre febrero y Marzo de 1935






















Los primeros rumores sobre la caída del fortín Mariscal Santa Cruz extrañamente se conocieron en la sede de gobierno el 13 de julio, es decir, dos días antes de que se produjera el choque, por haber sido transmitidos a través de radios argentinas, pudiéndose únicamente colegir que los paraguayos habrían postergado la incursión por unos días y dado por exitoso el proyectado ataque e informando así a los corresponsales argentinos en Asunción. Consultado por el Presidente, el jefe de Estado Mayor General no supo qué responder; apenas había pasado una semana desde que, ufano, Osorio afirmara que sostenerse en esa posición era de vital importancia para el país. En busca de respuesta, telegrafió a Peñaranda, dándose un inútil intercambio de comunicaciones, mientras se desconocía en ambos extremos del hilo telegráfico que los paraguayos ya habían llegado al lago y desalojado a las fuerzas bolivianas.

Los altos mandos militares daban palos de ciego sobre lo que realmente pasó en el Chaco, teniendo más certeza lo que informaban las emisoras de radio argentinas. Llama la atención que, habiéndose declarado como “vital” el sostenimiento de ese puesto de avanzada, el Comando no haya tomado medidas más precisas para su sostenimiento, como la extensión de una línea telegráfica y de otra de etapas.

Confirmada la infausta noticia del desalojo forzado de Pitiantuta, la reunión de gabinete convocada por Salamanca la noche del 18 de julio fue, en sus palabras, “casi silenciosa, bajo la impresión de la suma gravedad de los hechos que fatalmente habrían de producirse”. Participó en esa reunión el general Osorio, que bien se guardó de sacar de su error al Presidente y sus ministros, que siguieron creyendo que lo que los paraguayos conquistaron fue el fortín Mariscal Santa Cruz, supuestamente sito en la orilla occidental de la bautizada como laguna Chuquisaca. Y con base en ese error, por unanimidad, se aceptó la decisión presidencial de tomar medidas que laven la pretendida afrenta, la primera de las cuales fue la suscripción del decreto de movilización que convocaba a las reservas de las últimas cinco clases, que sumarían cerca de quince mil hombres; tal número, en ese momento, parecía excesivo pues la Jefatura de Operaciones del Estado Mayor General consideraba que con un máximo de 5.855 hombres se podía desalojar del Chaco a las fuerzas paraguayas.

Salamanca comprendió que, una vez se consumó el desalojo del flamante fortín Mariscal Santa Cruz, a Bolivia no le quedaba más que buscar la represalia o asumir la derrota como un incidente más —grave, es cierto— en la historia de los roces sufridos por los dos rivales por la posesión del Chaco. Empujado por los jefes militares, por la mayor parte de su entorno de confianza y por la opinión pública, al presidente no le quedó otra elección que optar por la primera alternativa. Empero, lo hizo apoyado por una clase militar que, si bien quería la guerra, no resultaba confiable y tampoco estaba preparada para iniciar un conflicto armado en las mejores condiciones posibles, a pesar de los mitos de superioridad militar frente al Paraguay que desde pretérito se fueron construyendo y consolidando en la mente de los oficiales y de la propia población.

Como hace notar el entonces mayor Rogelio Ayala Moreira, en ese entonces jefe de la Sección Segunda del Estado Mayor General y, por tanto, conocedor de los entresijos de esa alta entidad del Ejército: “el señor Salamanca, frente al desarrollo de los acontecimientos, debió juzgar que el conflicto se nos venía de forma inevitable. En tales circunstancias y por acto de elemental previsión, pidió al estado mayor general, le haga conocer el plan de campaña preparado por aquella repartición, a cuyos cálculos o previsiones se ceñiría la conducción de las operaciones ya iniciadas de parte del Paraguay. La demanda presidencial no fue satisfecha, no obstante de haber ofrecido el general Osorio presentar un extracto al día siguiente, pero ese día tuvo que declarar que no hubo ese trabajo. Era cierto, el Estado Mayor propiamente no lo tenía” (Alvéstegui, Salamanca. T.4:28).

Sin plan, sin jefes militares confiables, sin adecuada dotación de personal y materiales en el Chaco y con la errónea idea de ser muy superior al Paraguay, Bolivia decidió “lavar el honor nacional” y tomar represalias lo antes posible en el lejano territorio en disputa.

Cómo recibir pagos de empresas extranjeras

 Para aquellos empresarios que hacen negocios con empresas extranjeras y que necesitan rebir su dinero por las exportaciones que hacen o simplemente para aquellas personas que trabajan por Internet y que también necesitan recibir su dinero por las cosas que hacen como por ejemplo vender a traves de Amazon, trabajar con CJ u otros, una de las opciones que se tiene es la transferencia bancaria, pero existe otra opción que también trabaja con tarjetas de credito, esta tarjeta puede ser usada en cualquier parte del mundo, se trata de Payoneer, su enlace de registro es:

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LA VERDAD SOBRE LA SELECCIÓN BOLIVIANA Y LOS DIRIGENTES

Seǵun este video que se explica el por qué la selección boliviana no rinde bien, y gane o pierda la federacion boliviana de futbol obtiene ingresos económicos, también se pregunta el por qué la FBF nunca publica que es lo que hace, a diferencia del Club Bolivar de La Paz que en sus redes sociales se informe qué es lo que se esta haciendo, qué se está construyendo, etc, en cambio de la federación no hay ninguna información al respecto 

 Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=GOMntUZFL_I

 

El 52, lo que quiso ser y lo que fue (segunda parte)

Nota de prensa que salio publicada en el periodico Página Siete el día 15 de Mayo de 2022 en la sección Ideas en las páginas 4 y 5

¿Qué nación proponía el MNR? La Revolución de 1952 creó un nuevo Estado que se constituyó en el proyecto histórico más ambicioso desde la independencia.

¿Qué nación quería el MNR?

Un primer aspecto al que se le dio poca o ninguna importancia hasta hace relativamente pocos años, fue la columna vertebral del proyecto ¿Qué nación proponía el MNR? ¿En qué se diferenciaba del proyecto fundador de 1825 y del proyecto oligárquico liberal de posguerra del Pacífico? El MNR proponía una nación cuyo paradigma de unidad fuera el mestizaje. Acuñó, inspirado en la Revolución Mexicana, la idea de que había que amalgamar nuestro pasado común “indo-mestizo” que estaba dislocado y enfrentado secularmente. La mirada de entonces, apoyada en la visión decimonónica del Estado-Nación, reforzaba sin resquicios la idea de una nación unitaria, sólidamente cohesionada por valores cómunes y únicos que garantizaran la construcción de una sociedad con los mismos valores y las mismas creencias.

Para ello el pivote era la idea del mestizaje en el que se insumirían las tres categoría entonces aceptadas de modo sobresimplificado como componentes de nuestra población: indígenas, mestizos y blancos. Había que reconocer un pasado común tanto indígena (Tiwanaku fue el referente simbólico del esplendor de ese tiempo pretérito) como colonial y republicano. Quedaba claro que la única forma de lograr tal uniformidad era la de imponer una lengua común y dominante, el castellano como “lingua franca” del país y la adhesión a una religión unificadora, el catolicismo.

Desde el punto de vista de la referencia política, para el MNR estaba claro que dicha cohesión tenía una amalgama imprescindible, la de un Estado poderoso, garante de la protección de nuestros recursos naturales, empresario y rector de una economía planificada y férreamente controlada. Ese Estado gestor decidiría el grado de participación de los privados en la economía.

Desde la perspectiva intrínsecamente política, la influencia mexicana fue también decisiva. La formalidad democrática era eso, una formalidad para disfrazar a través del voto genuino a favor de quien cambiaría el país, una dictadura de partido, una renovación indefinida del poder y un control férreo de éste. La oposición (en el caso que nos ocupa, FSB), sería simplemente un ingrediente para hacer creíble el tal disfraz. El mecanismo terminaría por estallar pero en el camino dejó una secuela de arbitrariedad, violencia y manipulación de la democracia nominal instaurada especificamente en 1956 con la primera elección por voto popular universal.

Las medidas legendarias

Fueron más de tres y una de ellas fue la clave. En lo práctico, sin ninguna duda, la combinación entre la ortorgación del voto universal (que liquidó el voto censitario que impedía ese derecho a mujeres e indígenas) y la implantación de la reforma agraria, cortó a cuchillo la historia republicana. Los caminos paralelos de racismo, exclusión, expoliación y el circuito terrible de levantamientos indígenas-masacres, se cortaron para construir una ruta única de presente y de futuro. La mitad de la población sobre cuyas espaldas se construyó el proyecto conservador-liberal, dejaba de ser carne de cañón y objeto de la historia para conquistar la ciudadanía política y económica a partir de la recuperación de la propiedad de la tierra. Sin discursión, fue el paso fundamental del proceso del 52.

Es evidente que la reforma agraria pecó de insuficiencias importantes tanto técnicas como conceptuales (su aplicación se dio exclusivamente en altiplano y valles dada la relevancia menor de población y control de tierras en el norte, oriente y sur). Sobre el modelo del sindicalismo europeo, concibió la medida en la lógica de propiedad individual y no comunitaria, lo que desbarató significativamente la tradición indígena anterior a la colonia y también la del propio periodo colonial que había mantenido un vínculo con las formas previas de organización y uso de la tierra. Pero aún considerando esas deficiencias, el objetivo central de inclusión, igualdad y ciudadanía, se cumplió, lo que vino después (sobre todo en el periodo democrático inaugurado en 1982) fue el ajuste y afinado del imperativo de cerrar la página entonces inaugurada.

A estas medidas esenciales se sumó el Código de Educación (1955) que, por fin, la universalizó incorporando la educación rural que en un par de décadas logró educar a la casi totalidad de los niños bolivianos en edad escolar. El pilar fue el castellano, recién cuestionado como vehículo básico en la reforma educativa de 1994 instaurada por el propio MNR.

Otro de los logros cruciales del proceso de la Revolución fue la universalización de la seguridad social para los asalariados a partir de la creación de la Caja Nacional de Seguridad Social.

La nacionalización de las minas, que cuando se hizo realidad (octubre de 1952) fue el hecho “estrella” de la Revolución, calificado ampulosamente como la “liberación económica” de Bolivia, mostró en muy pocos años varios de los problemas de su ejecución. La Creación de la Corporación Minera de Bolivia-Comibol, fue la de un superestado asfixiado por la burocarcia, el prebendalismo y la sujeción a las exigencias y necesidades del partido de gobierno. En 1961 –cuando se aplicó el llamado “Plan triangular” que buscó racionalizar y reordenar a la empresa– se había puesto en evidencia que la política había dañado irreversiblemente la medida.

El cambio de razón social (de minería privada a estatal) vino acompañado con la medida demagógica de pago de beneficios y recontratación inmediata de quienes habían sido empleadas de los “barones” del estaño. En poco tiempo se triplicó el personal, especialmente el de superficie. La ley del mineral, que ya venía en bajada en el momento de la nacionalización, descendió dramaticamente. La productividad de los trabajadores en la nueva empresa estatal cayó también de manera significativa.

El resultado fue inevitable; el costo de producción por cada libra fina superó al monto recibido por la exportación de esa misma libra fina. Situación que en 1985 –también en virtud de la brutal caída del precio internacional del estaño– llevó al colapso a la minería estatal boliviana.

La ciclotimia del proceso

Pero el proyecto iniciado el 52 adoleció de problemas de base que harían compleja su culminación. El capitalismo de Estado surgido del cambio –como anoté en el caso de la minería– impulsó una monstruosa burocratización, en un contexto de Guerra Fría y de bloques ideológicos enfrentados, en una realidad geográfica y geopolítica dependiente de la influencia de la primera potencia del mundo alineada obviamente con el liberalismo político, la economía abierta y el capitalismo. Una mirada pragmática y realista de ese contexto, apostó (segundo gobierno de Paz Estenssoro) por el desarrollismo que fue promovido por las ideas de la Cepal por un lado y la Alianza para el Progreso por el otro.

Las dificultades macroeconómicas estructurales del primer periodo revolucionario, obligaron al MNR a apelar al apoyo de EEUU a partir de respaldo a fondo perdido para cubrir las obligaciones presupuestarias salariales y –progresivamente– a un endeudamiento que generó condicionantes muy duras en el manejo del modelo político-económico. Muy temprano, desde 1953 el país comenzó a atarse a dicha ayuda. A esto contribuyó el gran desafío del segundo gobierno movimientista, presidido por Hernán Siles, de estabilizar la moneda y salvar la economía, producto de la grave inflación generada por las medidas citadas. El único camino (como pasaría en 1985 tras la hiperinflación de tiempos de la UDP) fue la aplicación de medidas ortodoxas de corte liberal.

Como corolario la consecuente liberalización económica en un rubro importante, contrastó con la lógica estatista; este paso se dio con el Código del Petróleo (1956) que permitió el ingreso de la Gulf Oil (empresa estadounidense) a Bolivia, que aceleró la exploración y acabó demostrando que Bolivia era un país gasífero más que petrolífero.

El tema de los hidrocarburos ilustra la deriva pendular del país desde los años 30 del siglo pasado hasta el siglo XXI. En 1969 la nacionalización de Alfredo Ovando volvió a la lógica de los hidrocarburos para el Estado. La capitalización de Sánchez de Lozada en 1994 revirtió esa forma y potenció como nunca a las transnacionales. En 2004-2006 el referendo de hidrocarburos, la consecuente ley del rubro y la reconversión de contratos en el gobierno de Morales, volvió al estatismo en lo que era entonces el sector productivo más importamnte de nuestra economía. La citada liberalización de los 50 fue un ejemplo inequívoco de las paradojas de los gobiernos del MNR.

La gestión de gobierno 1960-1964 y el plan decenal del MNR (1962), estaban marcados –como anotamos– por una corriente determinada del enfoque del crecimiento dominante en América Latina. Dicha propuesta marcó una visión de mediano y largo plazo de políticas públicas orientadas al crecimiento sobre el desafío de la lucha contra la pobreza y, en su origen, la sustitución de importaciones sobre el mito de la gran industrialización, entendible en las potencias regionales, pero impracticable en las naciones más pequeñas como Bolivia.

Pero además, dos elementos impidieron la radicalización de la Revolución que esperaban determinados sectores sindicales y políticos: la raíz demo-liberal y progresista del MNR y la situación de aislamiento de Bolivia, punto clave de desestabilización del sistema continental, sin posibilidad alguna de apoyo de países externos a la influencia norteamericana.

Esos graves dislocamientos terminaron por quebrar la identificación entre movimiento obrero y partido, que había transformado un golpe de Estado en una insurgencia popular y que había convertido el movimiento, a través de banderas nítidas de lucha (las medidas ya mencionadas), en una acción colectiva vanguardizada por la avanzada minera que hizo posible la fundación de la COB.

El proyecto nacional revolucionario, siempre anclado en el reformismo, tuvo una innegable vigencia pero a pesar de todo, paralelo a proyectos latinoamericanos signados por ideas próximas como el argentino, el brasileño, el peruano, el venezolano, el colombiano y en muchos sentidos el guatemalteco de Arbenz, fue el único de ellos que pudo llevarse a la práctica hasta niveles de verdadera Revolución (como transformación económica y desplazamiento de clases), especialmente en el periodo 1952-1956. A pesar de sus limitaciones inherentes, terminó por imponerse en la dimensión de la historia.

Pero si el fin del gobierno del MNR tiene una fecha específica: el 4 de noviembre de 1964, no sólo por sus índices de decadencia y agotamientos salpicados de corrupción y violencia estatal (exilio, prisión en campos de concentración, discurso y acción de partido único), sino por el grave error de Paz Estenssoro de forzar su reelección y su tercer gobierno (los tres presidentes que lo intentaron no terminaron su mandato), los rescoldos del modelo nacional-revolucionario perviven en Bolivia hasta nuestros días.

La experiencia nacionalista boliviana del periodo 1952-1964 es probablemente la que ha llegado más lejos en lo que se refiere a la puesta en práctica de medidas que permitieron cambios estructurales y formas políticas (cogobierno COB-Ejecutivo y Asamblea Popular en 1971 en el periodo de radicalización de los gobierno militares bajo el liderazgo de Alfredo Ovando y Juan José Torres) en más de un caso inéditas hasta hoy en otras naciones de América.

Colofón, breves reflexiones sobre el MNR y el MAS

Pero si esto es cierto, no lo es menos que precisamente por esas razones el resultado que vive el país hoy, cuando el modelo nacional revolucionario parece haber hecho todos sus aportes, es el de un intento de transformación estructural de la mirada de la nación, a partir de la idea del Estado plurinacional que quiso cerrar la página de la discriminación y la exclusión, abierta en 1952 y profundizada en las primeras dos fases del periodo democrático (1982-2006). El Movimiento al Socialismo (MAS), diciendo las cosas con la crudeza que el caso amerita, heredó un discurso histórico, el del 52, intentando borrar sus huellas fundacionales, pero copiando el modelo autoritario hegemónico y con un envilecimiento cada vez más creciente, que había terminado con la fase idílica de ese proceso transformador, de modo muy parecido al camino de nefastos tumbos autocráticos y degradados de hoy.

Con todo, la Revolución de 1952 creó un nuevo Estado que se constituyó en el proyecto histórico más ambicioso desde la independencia. Sin embargo, esa nueva construcción dejó un tatuaje contradictorio, basando sus premisas en el Estado empresario y dueño de la economía del país, a pesar de la evidencia de sus graves problemas de burocracia, corrupción e ineficiencia.

La respuesta liberal de glorificación de la empresa privada en los 90 mostró también sus excesos y su tendencia a la concentración de riqueza en manos de unos pocos, lo que demandó una respuesta aún pendiente, la de la construcción de un nuevo paradigma económico y ambiental adecuado a los desafíos del siglo XXI, capaz de reformular el futuro, desterrar las ideas obsoletas de la gran industrialización y sobre todo del extractivismo y el rentismo como supuestos parámetros de crecimiento inexcusables para nuestra sociedad.

Finalmente, tras varios lustros de polarización, la democracia, se impuso como el camino de la nación, que decidió con su lucha y su sangre ese modelo de vida en comunidad, acompañado por un aparato político (un conjunto plural de partidos) que tuvo sus altos y bajos y que vive hoy la misma disyuntiva de los años cincuenta del siglo XX, la de derrotar democraticamente la imposición de un partido hegemónico que conquistó su legitimidad por el voto, pero que la desnaturalizó con un ejercicio espurio, autoritario y antirepublicano del poder.

El MNR, referente del proceso revolucionario y del nacionalismo, mostró a lo largo de 60 años (1943-2003) un vigor y un protagonismo que lo ha convertido en la organización política más importantes de todo el transcurrir de la República hasta hoy. Su periodo embrionario, su momento dorado y su giro en democracia hacia dos corrientes diversas, de entre las que se impuso la de la ruta liberal, constituyen en sus propios hechos una explicación de la lógica repetida y pertinaz del agotador péndulo político, económico y social de Bolivia. “El gobierno del MNR tiene una fecha específica: el 4 de noviembre de 1964, no sólo por sus índices de agotamiento, sino por el grave error de Paz de forzar su reelección”.

“Esa nueva construcción dejó un tatuaje contradictorio, basando sus premisas en el Estado empresario y dueño de la economía del país”.

La leyenda de los Mamani

Algunos cuentos antiguos señalan que hace muchos siglos, en el tiempo de los Incas, llegó un príncipe escocés llamado Magmani, quien se enamoró perdidamente de una princesa Inca, y fue así como nació y se introdujo entre la nobleza Inca.

Los Mamani fueron creadores de grandes ideas y constructores preferidos del Inca, eran proyectistas hacia el futuro y siempre buscaban la forma de mejorar la tierra. Muchos de ellos, fueron emperadores y los mejores estrategas de guerra, característica que valió para llamar así a los gavilanes y halcones.

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El 52, lo que quiso ser y lo que fue (Parte I)

Nota de prensa que salio publicada en el periodico Página Siete el día domingo de mayo de 2022 en la sección ideas en las páginas 4 y 5

Sólo entendiendo la realidad previa a 1952, se puede comprender en profundidad la magnitud y la realidad de las transformaciones que hicieron de Bolivia un país distinto que completó un salto, aunque incompleto e imperfecto, al mundo contemporáneo, sostiene el autor.

La tragedia

El colgamiento del Presidente Gualberto Villarroel el 21 de julio de 1946, producto de un movimiento popular (en el que se hallaban comprometidos la izquierda marxista-PIR y la oligarquía de raíz liberal) y una acción colectiva irracional, marcó, paradójicamente, el fin de un largo periodo de la historia republicana de Bolivia, el de quienes hicieron mártir al líder político nacionalista.

Los viejos principios liberales, el sistema económico, la realidad agraria y la desarticulación nacional, plasmados en un sistema político de democracia censitaria que había agotado sus postulados y logros, intentaron –sin éxito– reencauzarse ese día invernal en la última etapa de su vigencia política. Los seis años que median entre esa fecha y el 9 de abril de 1952 se transformaron en un puente que aceleró la eclosión popular y una nueva dirección de la historia boliviana.

La nación antes de la Revolución

La situación de Bolivia antes de los cambios de 1952 era la de una nación desarticulada en varios niveles. Su economía mantenía una estructura de monoproducción minera, basada y dependiente fundamentalmente de las exportaciones de estaño (por décadas fuimos el segundo productor mundial de ese mineral). Esta principal fuente de ingresos estaba manejada por tres grandes empresas bolivianas propiedad de los denominados “barones” del estaño: Simón I. Patiño (uno de los empresarios globales más exitosos de su tiempo), Mauricio Hoschild y Carlos Víctor Aramayo. Esto suponía que el Estado recibía ingresos reducidísimos por impuestos en proporción a las ganancias de los grandes mineros. Era además dependiente directa de los propietarios de los complejos mineros y las fundiciones que (particularmente Patiño) habían instalado en Europa, no en Bolivia por razones vinculadas al imperio minero mundial que entonces controlaba el magnate, y de un mercado internacional que regulaba los precios en función de la realidad de la producción y el precario equilibrio de minerales como el estaño.

La agricultura que se practicaba en altiplano y valles interandinos, estaba a su vez en manos de grandes propietarios que controlaban la producción sustentada en la mano de obra indígena prácticamente gratuita, aunque objetivamente con mayor proporción de sustento alimentario del país (en buena parte por la magra dieta alimentaria de la mayoría de la población) que en el momento actual. Desde el punto de vista social y del sistema productivo, los indígenas dependían casi totalmente del hacendado, a través de la herencia colonial basada en el modelo de la encomienda. Los propietarios, beneficiados por una “estatización” de la tierra en el siglo XIX, que no fue otra cosa que una expoliación para lograr supuestamente la regularización de los títulos de propiedad que facilitó la “reversión” de grandes extensiones en el altiplano y valles, adquirieron esas tierras por precios muy bajos una vez el Estado las puso a remate.

El funcionamiento de esas haciendas incorporaba como parte “natural” de la propiedad a los indígenas, llamados colonos, quienes a cambio de su permanencia en las tierras comunitarias que habían sido suyas, trabajaban sin remuneración a favor de los nuevos propietarios, con la compensación del “derecho” de cultivo para su autoconsumo. Hasta 1945 (en que fue abolido por el gobierno de Gualberto Villarroel) se mantuvo el pongueaje, un eufemismo de un sistema de semiesclavitud que obligaba, además del agrícola, a trabajos no remunerados del “colono” generalmente en la ciudad en favor del hacendado en sus propiedades.

La sociedad boliviana carecía de una clase media urbana significativa, marcándose una diferenciación de clases muy aguda. Estrato dominante compuesto por la gran minería, terratenientes, un pequeño núcleo de familias “tradicionales”, minúscula burguesía y funcionarios. El otro estrato formado por los campesinos indígenas, un pequeño sector obrero y minero y grupos populares de artesanos y gremiales urbanos. La relación entre campo y ciudad era muy estrecha (mucho más que hoy) en el contexto de las asimetrías mencionadas.

No existía un sistema adecuado de seguridad social, aunque sí se habían establecido en el gobierno republicano de Bautista Saavedra (1924) y en el gobierno militar de David Toro (1936), un código y reglas que regían las condiciones de trabajo en minas y fábricas.

Las comunicaciones viales mínimas mantenían al país desarticulado. El desarrollo del oriente era casi impensable por su aislamiento y su aparentemente poco atractivo nivel de oferta de productos.

La visión de transformar esa realidad a partir de una intervención del Estado, sin embargo, se inició con el Plan Bohan, presentado por un equipo de consultores estadounidenses a pedido del gobierno de Enrique Peñaranda (1940-1943), que propuso el desarrollo de infraestructura carretera e inversión en desarrollo agrícola y técnico en las tierras más fértiles de Santa Cruz, además de una migración planificada desde tierras altas a tierras bajas, para iniciar un proceso de diversificación económica que eliminara nuestra dependencia de la monoproducción exportadora minera.

Añadía la necesidad de profundizar la exploración y explotación de petróleo y la construcción de una refinería para el crudo extraído. La carretera Cochabamba-Santa Cruz y la construcción de la refinería de Cochabamba se iniciaron, ambas, antes de 1952.

En el periodo liberal se había desarrollado también un importante proceso de modernización industrial (años 30 y 40) a través de una inversión significativa en el rubro textil, y en la manufactura diversa (alimentos, alcoholes, aguas gaseosas, tabaco, zapatería, construcción, pequeñas fundiciones y tornerías, etcétera), lo que hizo crecer de manera significativa el PIB industrial.

La lógica del cambio

Sólo entendiendo esta realidad se puede comprender en profundidad la magnitud y la realidad de las transformaciones de 1952 que hicieron de Bolivia un país distinto que completó un salto, aunque incompleto e imperfecto, al mundo contemporáneo.

La instrumentación de esa ruta surgida en Bolivia en abril de 1952, se hizo a partir de una organización política, el Movimiento Nacionalista Revolucionario, MNR, cuyos contenidos programáticos no son fácilmente identificables desde el punto de vista de corrientes ideológicas definidas. Este partido propugnaba una alianza de clases en el contexto de una tesis que tocó las fibras de los ciudadanos (Tesis de Ayopaya de Walter Guevara). En ella se planteaba que la confrontación histórica pendiente era la tensión entre nación y antinación, no en la lucha de clases ni en la “decadente” visión de imponer como modelo el liberalismo político republicano. Era la defensa de los intereses y recursos nacionales contra los poderes externos, particularmente el imperialismo y a falta de este, contra la “rosca” minera.

(Nacionalismo y coloniaje de Carlos Montenegro). Como medio efectivo para la toma del poder proponía el desarrollo de tres medidas básicas (nacionalización de las minas, reforma agraria y voto universal) para cambiar las estructuras de la sociedad establecida y consolidada por el liberalismo.

El secreto del MNR y la corriente nacionalista fue desplazar al marxismo como opción alternativa al pasado liberal-republicano del país. A ese éxito contribuyó la ya mencionada alianza entre el PIR-Partido de Izquierda Revolucionaria- y el bloque conservador en el bienio 1945-1946.

El derrocamiento brutal de Villarroel tuvo que ver con la alianza antifascista de ambos núcleos políticos, sobre la hipótesis de que el gobierno MNR-RADEPA (Razón de Patria, logia militar ultranacionalista creada en las arenas del Chaco durante la guerra) era –igual que el peronismo argentino– una expresión solapada del fascismo en América Latina. La influencia de Estados Unidos y el Reino Unido en esa acción fue evidente y tuvo que ver con la geopolítica mundial de inmediata posguerra mundial.

La importancia de la guerra con el Paraguay (1932-1935) fue definitiva para patentizar la deficiencia medular del proyecto liberal. Una mayoría del país, los indígenas, quechuas y aymaras eran una vez más excluidos, discriminados y utilizados instrumentalmente. Ese quiebre vergonzoso se puso en claro en la contienda y aceleró la toma de conciencia colectiva sobre tal situación, además de potenciar la creación de corrientes de pensamiento ya existentes cristalizadas en partidos políticos de nueva generación, bajo la influencia marxista, fascista y nacionalista del mundo polarizado de entreguerras.

Un contexto necesario

Las medidas centrales que dieron cuerpo y destino a la Revolución fueron tomadas de modo inteligente y pragmático por el MNR. “Tierra a quien la trabaja y minas al Estado” fueron postulados propuestos por el POR-Partido Obrero Revolucionario- de tendencia trotskista, el PIR e incluso grupos renovadores del viejo liberalismo y FSB-Falange Socialista Boliviana- de cuna fascista, en distintos tonos y con diversos matices.

Es paradigmática en esa dirección la llamada Tesis de Pulacayo (1946), un manifiesto político radical desde la base minera trotskista que proponía de hecho una revolución proletaria.

El punto de partida policlasista, si bien diluía el contenido específico de clase desde la perspectiva del marxismo ortodoxo, permitió hacer efectivo un proyecto político concreto. El MNR se cuidó muy bien, tanto antes como en pleno proceso de gobierno, de no alinearse con el socialismo ni con la revolución democrático- burguesa (a pesar de la imposición del voto universal y de los procesos electorales de los que fue principal beneficiario), aunque, en la práctica esa teórica “tercera vía” no fue real. En esa dimensión estuvo el planteamiento históricamente revisionista de Montenegro.

A pesar del MNR, o quizás gracias a sus líderes, los cambios desarrollados terminaron por definirse como de estructura reformista en lo formal y de hegemonía autoritaria de partido único. Pero sería ingenuo y de un esquematismo peligroso reducir el análisis a esa definición que no abarca ni explica el mecanismo de funcionamiento socio-político, sobre todo de los cuatro primeros años de gobierno nacional-revolucionario.

En primera instancia conviene insistir en que 1952 determinó un desplazamiento de clases a nivel de las decisiones nacionales en el seno del propio gobierno. La sociedad tradicional, conducida por una reducida clase dominante (la oligarquía) intermediaria entre los grandes intereses mineros y el resto de la nación, fue sustituida primero, y afectada directamente en sus intereses después, por el ascenso de un sector de la “clase media” (un estamento difícilmente definible como clase en 1952, y aún de estructura compleja para la clasificación en nuestros días) que a través de un instrumento político (el MNR) condujo a un proceso de transformación estructural del país.

Pero es claro que el cambio esencial no tuvo su eje de interés en esa sustitución violenta, sino en el complejo agrupamiento de sectores sociales excluidos, sobre todo a nivel de proletariado y esencialmente –por la composición demográfica del país– del campesinado indígena. No fue casual que el MNR cambiara la expresión indio (claramente racista y peyorativa) por la de campesino.

Si el MNR fue el instrumento político de la Revolución, la Central Obrera Boliviana (COB), creada el 17 de abril de 1952, cinco días después del estallido de la insurgencia popular, fue su instrumento de clase, definida por el nivel de conciencia política de los mineros, vanguardia natural del proletariado boliviano, dado su carácter de sector neurálgico como sostén de la economía. No era tiempo todavía, a pesar de la proximidad de la reforma agraria (agosto de 1953), de una vanguardia campesino-indígena.

De esa combinación resulta que las medidas graduales y solamente progresistas de un partido y su motor intelectual, se transformaron en cambios de raíz, en cuanto se estructuraron a partir del impulso del co-gobierno (toma de decisiones COB-Ejecutivo y participación de ministros obreros en el gabinete) y sobre la premisa del control obrero en la administración de la nacionalización de las minas que se llevó a cabo seis meses después del ascenso al poder (octubre de 1952).

A pesar de no compartir la raíz marxista del pensamiento de importantes sectores de la COB, el MNR asumió pronto –a través de sus direcciones obreras– el control de la máxima organización de trabajadores del país, lo que le permitió con el paso del tiempo la consecución de sus intereses en el nivel de decisión entre gobierno y COB (por lo menos hasta 1957).

Las paradojas que vendrían

La Revolución Nacional puede verse en una particular dimensión, muy importante para explicar su trascendencia histórica. Dadas sus agudas contradicciones y la distorsión de su contenido, el resultado efectivo más evidente fue la transformación de una nación premoderna, desarticulada geográficamente y dominada por minúsculos pero poderosos grupos de poder, en otra (todavía preindustrial, a pesar de los atisbos mencionados) con un amplio espectro de participación política y con un Estado fuerte dueño de sus recursos naturales esenciales. Se dio además la integración parcial del territorio con el comienzo del rompimiento de la hegemonía andina, en la continuación del Plan Bohan heredado de los gobiernos liberales.

Desde el punto de vista social el mayor esfuerzo en este cambio fue el de la creación de una burguesía capaz de hacer real la modernización del país mediante un desarrollo agroindustrial y, en una paradoja de sus postulados, el intento de instalar una industria estatal con la conclusión de la refinería de petróleo de Cochabamba y la creación del ingenio azucarero de Guabirá en Santa Cruz, pero con un dramático desincentivo a la industria privada duramente golpeada por la altísima inflación del periodo 1953-1957, y dependiente –problema crónico hasta hoy– de los contratos e iniciativas estatales para generarle oportunidades y buenos negocios. “A pesar del MNR, o quizás gracias a sus líderes, los cambios desarrollados terminaron por definirse como de estructura reformista en lo formal y de hegemonía autoritaria de partido único”.

Origen y significado del apellido Mamani

Mamani es un apellido de origen prehispánico que significa halcón

BOLIVIA SIGLO XX - LA GUERRA DEL CHACO BOQUERÓN (1932)

La historia de la defensa del fortin Boquerón

Para saber mas puede ver

https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Boquer%C3%B3n_(1932)

Fuente:https://www.youtube.com/watch?v=ZV25I3IFSPE



Asi fue organizado la defensa del Acre

La Barraca Bahia y otras 15 fueron invadidas el 25 de Septiembre de 1902 y los bolivianos moradores del Acre se refugiaron en el Puerto Porvenir donde a la cabeza de Nicolas Suarez decidieron combartir al enemigo, conformaron la columna Porvenir con 85 hombres entre empresarios y trabajadores de la goma y el 11 de Octubre derrotaron a los invasores enla historia Batalla de Bahia

En esta foto podemas ver como fue organizado la defensa del Acre de la invasion brasilera de 1904


BOLIVIA SIGLO XX - LA GUERRA FEDERAL

La historia de la guerra federal, donde se define dónde seria la sede de gobierno 

 Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=wmZp15kz5Dk

 

Fidel Castro en Bolivia

Fidel Castro en Bolivia fue entrevistado por Carlos Mesa en su programa De Cerca

Para saber mas sobre este personaje puede leer

https://es.wikipedia.org/wiki/Fidel_Castro

Fuente:https://www.youtube.com/watch?v=gx1qZi_Wjy8



De Cerca - Ricardo Castañon

Entrevista al Dr Ricardo Castañon donde habla sobre el milagro del Cristo que llora en Cochabamba 

 Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=vpKwH1ySfEc 

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