El 9 de marzo de 1995. Catalina compró un Jesús de yeso al que los ojos comenzaron a fluir las lágrimas. Este fenómeno interesò a científicos y periodistas que tomaron las muestras y las examinaron en Estados Unidos y Australia, indicando en ellos presencia de la sangre humana. Los estudios realizados a través de las autoridades de la iglesia confirmaron la autenticidad de este evento, y su figura se encuentra actualmente en la iglesia de cochabamba.
Catalina Rivas en sus escritos realiza un llamado a la conversión y a aceptar a Dios de acuerdo con el Evangelio y la doctrina de la Iglesia católica. Las autoridades de la iglesia, habiendo examinado su testimonio, han reconocido que son reales y relevantes. Estableciendo en Bolivia una organización llamada Apostolado de la Nueva Evangelización, que distribuye el mensaje de Dios que profesa Catalina. En sus libros incluye el Misterio de la Misa, el Arzobispo Appa escribió: Hemos leído el libro de Catalina y estamos convencidos de que su propósito es guiar al Evangelio. Sus libros destacan también el lugar de la Virgen María como modelo y muestran cómo debe comportarse un cristiano.